Aterrizaje

Curiosamente aterricé sin pensar en el 
fracaso de ese film incógnito.
Su gordura elevada y óptica, súbitamente 
alcanzó mi excitación.
En vísperas de la luz lunar y con mis pocas 
pecas, un salpicado alado.
Tremenda espera ansiosa, cansina y una 
mesa de ping pong.
Perseguido por una minoría de osos fúnebres, 
un atardecer sin más que un dolor de ésos 
que sólo se va con tu querer...

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